28.1.17

Del siglo XX, el año 50; de un tal enero... un buen día 27

E F E M É R I D E S
27 enero 1950

Pio XII beatificó a Vincenzo Palloti en el Vaticano
El Consejo de Ministros decreta la Urgencia de las obras del pantano Gabriel y Galán (CC)
Los soviéticos entorpecen 
el tráfico aéreo y terrestre de Berlín
Alcide De Gasperi forma gobierno en Italia
Se acuerda cortar el suministro eléctrico dos días laborables por semana -durante diez horas-, en el Centro y en el Levante de España
Crónica de sucesos: dos obreros de la construcción del ferrocarril Zamora-Orense, fallecidos por explosión de un barreno de dinamita
China se prepara para aliarse 
con Rusia en la "próxima guerra mundial" 
Número premiado del cupón Pro-ciegos en Madrid: 537
Se encuentran en Marsella las joyas robadas al Aga Khan.

Se suicida en Marruecos un condenado a muerte por medio de una ampolla de cianuro que ocultaba en el recto.

Un médico chileno estafa a ancianos argentinos inyectándoles el "suero de la juventud".

Detenido un apostador de carreras de caballos con emisor de radio bajo su camisa.

Se descubre la terramicina.
En el teatro Alcázar se estrena  
Las siete llaves, con Celia Gámez 
En el cine Luchana se estrena Nido de víboras, con Olivia de Havilland
En el estadio Metropolitano, 
Atlético de Madrid contra Atlético de Bilbao
y...

Mientras aquel 27 de enero de 1950 ocurrían estos acontecimientos, más o menos importantes, en nuestro pais y en el resto del mundo...
 ...En aquella España en blanco y negro, mientras el mundo se despertaba de una cruel guerra, y España intentaba con esfuerzos, privaciones, restricciones e incluso hambre, salir de la posguerra -once años desde el final- vine al mundo en una fría tarde de Hervás. 
Hace sesenta y siete años ya...


Las fotos han sido descargadas de la Red. 
Cualquiera puede reclamar su propiedad: no tiene más que decirlo y con gusto las eliminaré.

16.1.17

EGIPTO القاهرة

Pueda tu espíritu vivir, durar millones de años, tú que amas Tebas,
sentado con la cara al viento del norte, los ojos llenos de felicidad (inscripción en un vaso de su tumba)

El pueblo egipcio cuida de que sus inmensas riquezas permanezcan en poder de su verdadero dueño: el pueblo.
Las están protegiendo para que los vándalos (nuevos ladrones de tumbas) no las destruyan y poder seguir mostrándolas al mundo. Viva el pueblo egipcio!!!
Me siento muy cercano al pueblo egipcio.



8.1.17

URGENTE: La señal de la CRUZ

EN MEMORIA DE LOS MÁRTIRES DE LA INTOLERANCIA, PROFESEN LA RELIGIÓN QUE PROFESEN.   

En la visita a la Sinagoga de El Cairo coincidimos con la hora de la oración, y allí comenzaron a congregarse algunos fieles que se dispusieron a escuchar al Rabino. Fue curioso porque era la primera vez que veía a judíos árabes.
Desde la puerta pude escuchar el tono monocorde del Rabino entonando el Escucha Israel, y sentí una gran emoción... cuando tomó el Rollo de la Torá.
Después fuimos a la Mezquita de Saladino. Cuando acabó la visita (donde por cierto compré un ejemplar de El Noble Corán) y estando disfrutando de una espectacular vista de El Cairo, comenzó a sonar por la gigantesca magafonía del alminar, la llamada a la oración. Desde la vista que divisaba senti latir el corazón de la ciudad y cómo tantos millones de personas, se disponíam a postrarse y dirigir al unísono su mirada en dirección a La Meca cantando y entonando la firme creencia de la existencia de Allah como único Dios y la convicción de ser Mahoma su profeta. A mi lado pude observar varias personas orando, una de las cinco veces que el Corán manda cumplir como uno de los pilares básicos de sus creencias.
En ese momento debí volverme loco, el caso es que mientras a mis espaldas sentí  un claxonazo del bus que me reclamaba, no lo dudé: de un pequeño salto me alcé sobre la balaustrada de piedra que delimitaba la explanada de la Mezquita. Me subí sobre la piedra y dejando a mis espalda el sol que estaba declinando, dirigí mi mirada hacia el Este y calculé dónde estaba situada la ciudad tres veces santa, la misma para las dos religiones que había admirado durante aquel mágico día. Pero decidi que allí faltaba la tercera en concordia, y allí estaba yo. Miré hacia el horizonte, ya oscurecido, me erguí, orgulloso, y con toda la ostentación de que fui capaz, al mismo tiempo  que con mi mayor humildad, hice la señal que hacía mucho, mucho tiempo, que me habían enseñado pero que casi había olvidado. Jerusalem asomaba tras el horizonte...
 Con mi mano derecha, abierta, dirigí mis dedos a la frente En el nombre del Padre, la bajé al pecho, cerca del corazón del Hijo y desde mi hombro izquierdo y del Espiritu crucé al lado opuesto Santo, y besé mis dedos Amén.
Cuando acabé, una lágrima afloró a mis ojos, que no reprimí. Me sentí orgulloso y emocionado de la religión de mis padres, y a pesar de mis simpatías judías, me sentí como una especie de cruzado llevando la señal de la Cruz evocando, yo lo sabía, al mismo Dios que las otras dos religiones: el Dios de Abraham.
Cuando llegué al bus, noté cierta impaciencia en otros compañeros, pero yo, campeón  de la puntualidad me alegré del pequeño retraso.
Sobre Egipto caía la noche y yo me sentí bien. Carmen me tomó de la mano, y me la besó.


PD:
Esta entrada la incluí hace escasamente un año, a raiz de mi viaje a Egipto.
Hoy, por desgracia, una veintena de muertos víctimas de los fanáticos, en Alejandría, por lo que quiero incluir aquella entrada, sin cambiar un ápice, como homenaje a dichas víctimas.
Ojalá no ocurriera más, pero soy muy, muy pesimista...